Estrasburgo extiende sus brazos por dos países, Francia y Alemania, del mismo modo que su cultura concilia historia y futuro. Contemple su característica yuxtaposición de callejuelas pobladas de casas con muros de entramado de madera conviviendo con los imponentes edificios icónicos de la ciudad, como el Parlamento Europeo o el Consejo de Europa. Descubra este entorno único desde nuestro Citadines Kléber Strasbourg.
El precioso barrio histórico de la “Pequeña Francia” se encuentra a tan solo 8 minutos de la residencia. Pasee hasta el extremo occidental de la Grande Île de Estrasburgo y recorra este original barrio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y situado en pleno centro de la ciudad.
No se pierda la catedral de Estrasburgo, considerada como una de las iglesias góticas más hermosas de Europa. El edificio constituye un atractivo turístico principal, y con razón. Los elaborados diseños de las vidrieras reflejan una alegre danza de colores cuando los rayos de luz las atraviesan.
Si la arquitectura es una de sus pasiones, diríjase al Palacio de Rohan (Palais Rohan) y maravíllese ante la majestuosa arquitectura del siglo XVIII. No desaproveche esta oportunidad de visitar el sótano, en cuyo interior se esconde un interesante museo arqueológico.
Respire aire puro en el Parc de l'Orangerie, un enorme parque florido que da cobijo a diversas aves acuáticas, ideal para dar un paseo vespertino. Aquí habitan numerosos animales, desde cigüeñas hasta cabras, que podrá ver de cerca en el minizoológico.
Retírese tras un ajetreado día a nuestro apartotel Citadines Kléber Strasbourg y relájese en su coqueto barrio. Disfrute de un poco de serenidad en el patio interior cerrado y haga nuevos amigos en las zonas comunes jugando una partida de billar.